5 señales de que tu fe está enfriándose gradualmente

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La fe cristiana es un camino de compromiso y entrega total a nuestro Salvador. Sin embargo, a veces podemos caer en una fe tibia, donde nuestra pasión y fervor por Cristo disminuyen. En este artículo, exploraremos siete señales que pueden indicar que estamos cayendo en una fe tibia. Estas señales nos ayudarán a identificar áreas en las que necesitamos crecer y fortalecer nuestra relación con Dios. Además, respaldaremos cada señal con versículos bíblicos relevantes para que podamos comprender mejor cómo podemos revertir esta situación y vivir una fe más apasionada.
1. Falta de tiempo para la oración y la lectura de la Biblia: La falta de tiempo dedicado a la oración y la lectura de la Palabra de Dios puede ser una señal clara de que nuestra fe se está enfriando. La comunicación con Dios es fundamental para fortalecer nuestra relación con Él. Versículo bíblico: Mateo 6:6 – «Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público».
2. Falta de interés por participar en la comunidad de fe: Si nos alejamos de la comunidad de creyentes y dejamos de participar en actividades de la iglesia, podemos estar mostrando signos de una fe tibia. La comunión con otros cristianos es esencial para nuestro crecimiento espiritual. Versículo bíblico: Hebreos 10:25 – «No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca».
3. Priorizar los placeres terrenales sobre las cosas de espirituales: Cuando nuestras prioridades se centran más en los placeres terrenales, como el dinero, la fama o el entretenimiento, que en las cosas de Dios, estamos cayendo en una fe tibia. Debemos recordar que solo Dios puede satisfacer plenamente nuestras necesidades. Versículo bíblico: Mateo 6:24 – «Nadie puede servir a dos señores, pues menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará al otro. No se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas».
4. Falta de compasión y servicio hacia los demás: Una fe tibia se caracteriza por la falta de amor y compasión hacia los demás. Si nos volvemos indiferentes ante el sufrimiento de los demás y dejamos de servir y ayudar, es posible que estemos perdiendo el enfoque de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Versículo bíblico: 1 Juan 3:17 – «Si alguien que posee bienes materiales ve que su hermano está pasando necesidad, y, sin embargo, no tiene compasión de él, ¿cómo puede afirmar que en él vive el amor de Dios?».
5. Falta de compromiso con la santidad y la obediencia: Si nos volvemos indiferentes hacia la santidad y la obediencia a los mandamientos de Dios, estamos mostrando una fe tibia. Debemos esforzarnos por vivir una vida que honre a Dios en todas nuestras acciones y decisiones. Versículo bíblico: 1 Pedro 1:15-16 – «Sino, así como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo».
6. Falta de confianza y dependencia en Dios: Cuando comenzamos a confiar más en nuestras propias habilidades y recursos que en la provisión y el cuidado de Dios, nuestra fe se debilita. Debemos recordar que Dios es nuestro proveedor y refugio en todo momento. Versículo bíblico: Proverbios 3:5-6 – «Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas».
7. Falta de pasión y entusiasmo por compartir el evangelio: Una fe tibia se caracteriza por la falta de deseo y pasión por compartir el evangelio con otros y cumplir así con la Gran Comisión que nos dejó nuestro Señor. Debemos recordar que tenemos la responsabilidad de llevar el mensaje de salvación a aquellos que aún no lo conocen. Versículo bíblico: Marcos 16:15 – «Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura».
Es importante estar alerta a estas siete señales de una fe tibia, ya que nos ayudarán a identificar áreas de crecimiento y a fortalecer nuestra relación con Dios. Si encontramos alguna de estas señales en nuestra vida espiritual, debemos tomar medidas para revitalizar nuestra fe, como dedicar tiempo diario a la oración y la lectura de la Biblia, participar activamente en la comunidad de fe, priorizar las cosas de Dios sobre los placeres terrenales, buscar oportunidades para servir a los demás, comprometernos con la santidad y la obediencia, confiar y depender en Dios en todas las áreas de nuestras vidas, y compartir el evangelio con pasión y entusiasmo. Recordemos que Dios nos llama a vivir una fe apasionada y comprometida con Él.

Tomado de Teología sana.