Los evangélicos franceses creen que la nueva ley de bioética pone a los más débiles en manos del mercado y la tecnología

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El Senado de Francia ha comenzado las discusiones para examinar la nueva Ley de Bioética, uno de los principales proyectos del presidente Emmanuel Macron, que anunció el plan en 2018 y lanzó una consulta nacional en la que muchos actores de la sociedad civil han dado su opinión.

Cuando el proyecto de ley comenzó su proceso final, los cristianos evangélicos explicaron una vez más sus puntos de vista sobre una norma que regulará la eutanasia, la gestación subrogada y el uso de la inteligencia artificial, entre otros temas. El Consejo Nacional de Evangélicos de Francia (CNEF, por sus siglas en francés) ha manifestado que “quería contribuir a la reflexión nacional”, en la línea del documento Convicciones bioéticas que la entidad evangélica ya había publicado en 2018.

Según el CNEF, “la tentación de crear una ‘humanidad aumentada’ no es nueva, pero este proyecto de ley da una perspectiva a esta tentación que era desconocida hasta ahora”. El Código Penal francés prohíbe cualquier intento de ir en contra de la integridad de los seres humanos y prohíbe las prácticas eugenésicas y otras acciones que “tienden a la organización o selección de personas”, subraya la declaración.

Pero “esa protección antropológica está en riesgo”, dice el CNEF, porque la nueva ley presentada al Senado “elimina cualquier necesidad de autorización para la investigación sobre el embrión”. Una disposición que debería ser retirada, según la entidad evangélica. Con respecto a la procreación asistida, la organización dice que la nueva ley abre un escenario en el que cualquier “proyecto parental bajo demanda” podría aprobarse, posiblemente conduciendo a “los peores excesos de una sociedad técnica de mercado en la que el deseo sería el rey y la ley el sirviente”. Además, “considerar privar a los hijos de los padres sin que sea una cuestión de protección infantil, sería un delito grave contra ellos”, añaden.

La necesaria protección de la libertad de conciencia

El CNEF también aborda lo que dice la propuesta de ley en el área del “respeto a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, para proteger la pluralidad de opiniones”. Según la entidad, no solo los médicos, sino también otras profesiones deberían tener derecho a la objeción de conciencia, especialmente aquellas áreas profesionales que han visto una rápida evolución tecnológica que ha traído nuevos dilemas éticos. “La ausencia de tales cláusulas conduciría a un efecto disuasorio”, señalan, que podría alienar a las personas con convicciones religiosas o filosóficas de ciertas áreas profesionales de trabajo.

El CNEF concluye su declaración asegurando que, “considerando los riesgos para los seres humanos y para las generaciones que nos seguirán, entendemos y compartimos la preocupación expresada por un gran número de franceses y le pedimos al gobierno, senadores y parlamentarios que estén atentos y escuchen estas voces”.

Comité Protestante para la Dignidad Humana

El pasado 19 de enero, el Comité Protestante para la Dignidad Humana (CPDH, por sus siglas en francés), también se unía a las manifestaciones contra el proyecto de ley de Bioética. En un discurso, la plataforma argumentó que las generaciones futuras responsabilizarán a la sociedad y a los líderes de hoy por las decisiones tomadas en áreas que podrían “amenazar su vida diaria y su supervivencia”. 

En su declaración, el grupo de expertos sobre dignidad humana agregó: “Esperamos que la sociedad francesa progrese no solo en términos de protección del medio ambiente sino también en el área de los derechos del niño, el apoyo a las personas que sufren y la protección de las generaciones futuras contra la deriva consumista e individualista”.

“La aspiración de los protestantes evangélicos es la misma que la de sus conciudadanos que desean que la igualdad y la fraternidad sigan siendo el cemento de nuestra sociedad. Una sociedad atenta a los más débiles, al derecho de los niños a conocer a sus padres y a ser criados por ellos, una sociedad que gira hacia el respeto por la vida”, añadían.

El proyecto de ley de Bioética, tal como se presenta, “en particular, el desvío de la procreación médicamente asistida de su propósito terapéutico y la apertura de nuevas perspectivas para la selección humana”, es preocupante porque se asemeja al viejo deseo de crear un ‘superhumano’, un “mito que en el pasado solo ha llevado al desastre”, consideran desde el CPDH. “¡Estamos aquí para decirles a los senadores y al gobierno que tengan cuidado con esto!”, concluía la plataforma.  (Tomado de Protestante Digital)